Orientaciones sobre políticas y prácticasRespuestas a las nuevas sustancias psicotrópicas

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Problemas

Las nuevas sustancias psicotrópicas son drogas que no están controladas por las convenciones sobre control de drogas de las Naciones Unidas pero que pueden entrañar riesgos similares para la salud. Estas drogas incluyen los cannabinoides sintéticos, los opioides, los estimulantes y los alucinógenos. Normalmente se comercializan como sustitutos «legales» para el mercado de las drogas ilegales; al mismo tiempo, algunas también son utilizadas por pequeños grupos para vivir nuevas experiencias y probar nuevos efectos.

El elevado número de nuevas sustancias, su diversidad y la velocidad con la que aparecen son un reto para la vigilancia y el desarrollo de respuestas eficaces y oportunas.

Opciones de respuesta

  • Alerta temprana y valoración de riesgos respaldadas por los datos sobre la identificación química de nuevas sustancias procedentes de redes de laboratorios forenses y toxicológicos.
  • Comunicación de los riesgos con las autoridades, los profesionales y los consumidores en relación con las nuevas sustancias que son particularmente nocivas.
  • Inclusión de las nuevas sustancias en programas de prevención genéricos eficaces, con mensajes específicos educativos y de reducción de daños dirigidos a las personas que ya consumen drogas o están en riesgo de consumir nuevas sustancias.
  • Actividades de formación y concienciación para profesionales de los servicios de prevención, tratamiento y reducción de daños para mejorar sus competencias en la identificación y la respuesta ante el consumo de nuevas sustancias.
  • Desarrollo de directrices clínicas para el tratamiento de la toxicidad aguda causada por las nuevas sustancias.
  • Se requieren enfoques multidisciplinarios y la asociación de diferentes servicios para llegar a los grupos vulnerables que es posible que no tengan contacto con los servicios tradicionales.

Muchas de las respuestas sanitarias y sociales a las nuevas sustancias son adaptaciones de programas para las drogas «consolidadas». La tendencia ha sido dirigir las respuestas a grupos concretos en los que se han observado problemas. Varían en función del país pero incluyen: consumidores de estimulantes recreativos, psiconautas, hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, personas que evitan los controles de drogas y consumidores de drogas de alto riesgo. En muchos países se ha puesto énfasis en el refuerzo de las respuestas legales y la restricción de la disponibilidad de estas sustancias.

Perspectiva europea

  • La legislación de la UE presenta una estrategia de 3 pasos de alerta temprana, valoración de riesgos y medidas de control que permite que en Europa se puedan identificar y se pueda actuar rápidamente ante los riesgos para la salud pública causados por las nuevas sustancias. El EMCDDA tiene un papel fundamental en este sistema mediante la aplicación del Sistema de alerta temprana de la UE y la realización de valoraciones de riesgos para respaldar las respuestas a escala nacional y de la UE.
  • Se están desarrollando y probando estrategias de reducción de daños multidisciplinarias en las que participan grupos vulnerables que es posible que no tengan contacto con los servicios de drogodependencia, por ejemplo, en contextos de salud sexual.
  • Se están desarrollando y publicando directrices clínicas para el tratamiento de las intoxicaciones agudas asociadas con las nuevas sustancias psicotrópicas. En algunos países también se están desarrollando directrices específicas sobre la respuesta al consumo de estas sustancias en centros penitenciarios y de internamiento.
  • Las plataformas de información sobre reducción de daños, con frecuencia combinadas con controles de drogas, están en funcionamiento en varios países y online.
  • El tratamiento especializado para los problemas causados por las nuevas sustancias no está bien desarrollado en la mayoría de países.

Resumen de las pruebas disponibles

Buenas prácticas emergentes para la respuesta a las nuevas sustancias psicotrópicas

Este ámbito es nuevo, por lo que las pruebas disponibles actualmente son limitadas. No obstante, se están desarrollando respuestas mediante la adaptación de otras respuestas basadas en datos contrastados para reducir los daños de drogas establecidas. Véase un resumen a continuación:

  • La capacidad de alerta temprana para identificar, valorar y comunicar los riesgos de las sustancias particularmente nocivas es importante para responder ante los daños agudos asociados a las nuevas sustancias psicotrópicas.
  • Desarrollar el apoyo y la formación necesarios para empoderar a los profesionales en los servicios existentes para reconocer cómo se pueden aplicar sus destrezas y competencias para dar respuesta a los problemas asociados con las nuevas sustancias psicotrópicas.
  • El desarrollo de directrices prácticas para abordar los problemas relacionados con las nuevas sustancias generalmente se basa en las respuestas a otras drogas, por ejemplo, educación sobre drogas, formación profesional y servicios de atención básica como programas de intercambio de agujas y jeringuillas. Estas respuestas deben adaptarse a los daños y las necesidades de los diferentes grupos de consumidores de las nuevas sustancias.
  • Potenciar la competencia cultural (conocimiento de la forma en que las cuestiones culturales influyen en los patrones de consumo de drogas y los daños asociados) en los servicios para incrementar las tasas de incorporación y utilización de los mismos.
  • La educación específica sobre las nuevas sustancias, incluida la reducción de daños, es especialmente adecuada para los grupos o individuos que ya consumen drogas o presentan un riesgo elevado de consumirlas.
  • Las actividades de prevención en las escuelas en relación con las nuevas sustancias deben realizarse como parte de programas de prevención genéricos de los cuales se disponga de pruebas de eficacia.
  • Se requieren enfoques multidisciplinarios y la asociación de diferentes servicios para llegar a los grupos vulnerables que es posible que no tengan contacto con los servicios tradicionales (por ejemplo, hombres que tienen relaciones sexuales con hombres que practican chemsex y personas sin hogar).
  • Debe evaluarse el desarrollo de respuestas a las nuevas sustancias para identificar las intervenciones eficaces a la hora de abordar los diferentes retos que plantean.

Implicaciones para la política y la práctica

Elementos básicos

Las principales intervenciones en este ámbito son:

  • Sistemas de alerta temprana para monitorizar las nuevas sustancias en el mercado y los daños que causan. Deben estar respaldados por la identificación química de las nuevas sustancias por parte de las redes de laboratorios forenses y toxicológicos.
  • La facilitación de material de formación sobre las nuevas sustancias para los profesionales sanitarios y la creación de plataformas de intercambio de conocimientos para médicos, profesionales sanitarios y trabajadores sociales a escala local y nacional.
  • Intervenciones relativas al consumo de las nuevas sustancias basadas en las respuestas a los grupos de drogas consolidadas, pero adaptadas adecuadamente a la naturaleza y los patrones de consumo de las nuevas sustancias, los diferentes grupos de consumidores y contextos de consumo.

Oportunidades

  • Debe alentarse a las autoridades sanitarias nacionales a desarrollar directrices sobre las nuevas sustancias psicotrópicas, incluido el control de sobredosis, o traducir y adaptar las existentes, como las directrices NEPTUNE de Reino Unido, a las necesidades nacionales.
  • Deben mejorarse las capacidades de valoración de riesgos y pruebas analíticas y toxicológicas y los resultados deben divulgarse de una forma oportuna y útil, tanto para los grupos de riesgo como para los profesionales correspondientes.
  • Deben desarrollarse servicios para hacer frente a los problemas específicos del consumo de las nuevas sustancias psicotrópicas entre algunos grupos concretos como las personas sin hogar, los reclusos y los consumidores de drogas por vía parenteral.

Lagunas

  • Debe evaluarse la eficacia de las intervenciones adaptadas utilizadas actualmente para responder a las nuevas sustancias.
  • No se conoce bien el impacto de las diferentes formas de comunicar los riesgos asociados con las nuevas sustancias psicotrópicas. Por ello, es necesario desarrollar y reforzar las pruebas en relación con la comunicación de los riesgos.
  • Para mejorar la segmentación y el desarrollo de respuestas adecuadas, se necesitan mejores datos epidemiológicos sobre el alcance, las motivaciones y los patrones de consumo, así como la forma en que van cambiando a lo largo del tiempo y la investigación fundamental (en farmacología y toxicología).

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